Inception
Hans Zimmer. 2010.
Le gustará… Si acepta introducirse en atmósferas opresivas, cargadas de tanta violencia como melancolía.
Evítela si… Espera dulces sueños…
Inception es el tercer capítulo de la colaboración entre el director Christopher Nolan y el compositor Hans Zimmer, tras Batman Begins (2005) y El Caballero Oscuro (2008), un proyecto personal que el británico ha tardado diez años en poner en pie. En el universo que Nolan ha ido construyendo con su todavía reducida filmografía el nada es lo que parece es una constante, y en Inception la realidad y los sueños se entremezclan en un perfecto mecanismo de relojería, pariente cercano de otros como Matrix (L. y A. Wachowsky, 1999) o Dark City (A. Proyas, 1998).
Al mismo tiempo, Hans Zimmer parece haber culminado con este trabajo el proceso que había comenzado precisamente con Batman Begins: representar musicalmente no aquello que ocurre en la pantalla, sino sólo las emociones. En este camino hacia la trascendencia, tanto compositor como director han explicado en varias entrevistas el proceso de trabajo seguido en Inception: Nolan no permitió a Zimmer visionar las escenas rodadas para que pudiese sincronizar la música a ellas, sino que éste debía escribir piezas basándose en los personajes sobre el guión; estas piezas sirvieron al propio director para hacer un montaje musical previo, sobre el que el compositor haría los arreglos finales. Así pues, más que de una banda sonora al uso, estaríamos hablando de un trabajo musical con entidad en sí mismo.
Al igual que en las dos colaboraciones anteriores, el alemán no se aparta ni un ápice de lo establecido en su estilo: ausencia de temas melódicos complejos, perfecta simbiosis orquesta-electrónica y protagonismo para las regiones más bajas de la escala. Como en un sueño, la música fluye sin rumbo, sin saber de dónde ni hacia qué dirección, oscilando entre la melancolía, la oscuridad amenazante y la tristeza del amor perdido, saltando abruptamente de los pasajes más tranquilos (Lost souls, Waiting for a train) a los más contundentes (Mombasa). Pero, en su simplicidad, todos los temas quedan diluidos en el oscuro continuum musical. Y, como en un sueño, poco queda en la memoria al despertar.
Inception no es ajena al film noir, y algo de este aspecto viene a cubrir la colaboración en la banda sonora de Johny Marr, guitarrista de Modest Mouse. Una colaboración que sin embargo queda engullida pronto en el maremagnum sinfónico.
Por desgracia, en su búsqueda de trascendencia, Hans Zimmer minimaliza los recursos, introduciéndose peligrosamente en el estrecho callejón de la autorreferencialidad, tantas veces indistinguible del auto-plagio.
La canción Non, Je Ne Regrette Rien, de Edith Piaf, que tiene un papel relevante en el film, tiene también su fantasmal aparición en la banda sonora, pudiendo hacerle dudar de que, si todo suena como en un sueño, a lo mejor es que lo es…
Temas:
1. Half Remembered Dream (1:12)
2. We Built Our Own World (1:56)
3. Dream is Collapsing (2:24)
4. Radical Notion (3:43)
5. Old Souls (7:44)
6. 528491 (2:24)
7. Mombasa (4:54)
8. One Simple Idea (2:28)
9. Dream Within a Dream (5:04)
10. Waiting For a Train (9:30)
11. Paradox (3:25)
12. Time (4:36)

[...] las Maravillas (Danny Elfman), El discurso del Rey (Alexander Desplat), 127 horas (A.R. Rahman) y Origen (Hans Zimmer), no se puede negar que no haya sido, como mínimo, una victoria [...]